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Día Internacional del Jazz 2020: Una Oportunidad Perdida






El Día Internacional del Jazz es un evento que seguimos anualmente desde 2011. La página de la UNESCO expresa así el nacimiento de este evento:


La historia del jazz se enmarca en los esfuerzos en pos de la dignidad humana, la democracia y los derechos civiles. Sus ritmos y su diversidad han reforzado la lucha contra todas las formas de discriminación y de racismo. La UNESCO cree en el poder del jazz como motor para la paz, el diálogo y la comprensión mutua, y es por este motivo que en noviembre de 2011, durante la Conferencia General de la UNESCO, la comunidad internacional proclamó el 30 de abril como el Día Internacional del Jazz.


Comparte organización y promoción con el Herbie Hancock Institute of Jazz (anteriormente Thelonious Monk Institute of Jazz. Larga historia).

Aún están publicados los eventos que iban a llevarse a cabo en la era pre- Covid19 pero, lógicamente, estas actividades se desarrollarán digitalmente.

Si visitáis las redes sociales veréis un ambiente de celebración por nuestro día, con conciertos, consignas discutibles y un irreal mensaje de regocijo.

La realidad es que antes de la pandemia la situación del jazz ya era difícil. Salvo honrosas excepciones la mayoría de artistas de jazz viven de su profesión gracias a los conciertos. Conciertos que ya no existen.

En España es complicado mantener a flote un club de jazz (el templo de músicos y aficionados), y temo por su continuación en esta nueva realidad en la que, después de cerrar durante meses, no quede otra que aceptar un tercio o la mitad del aforo (en la mejor de las previsiones). Este es el presente y es ineludible. En esto (y mil ejemplos de situaciones adversas más) es en lo que creo que deberíamos estar enfocándonos hoy.

Ayer, el mítico Festival de Jazz de Newport anunció que la edición 2020 quedaba suspendida. Una decisión sin duda difícil y muy dolorosa, pero responsable. 






En su comunicado daba varias opciones buscando el compromiso del público. Y ese es un buen camino. Es un mensaje que da medida a la realidad a un nivel que las actuaciones del #JazzDay (salvo sorpresa) no lograrán con ninguno de sus habituales grandes nombres.


Veamos qué indica Newport en el anuncio de la cancelación:


  1. Ayudas a músicos a través de su fundación.
  • In addition to its year round work, the foundation also created the Newport Festivals Musician Relief Fund last month to help mitigate financial hardship for musicians with over six figures in donations to date.
     2. Opción de reembolso de los abonos, donar parte a la fundación o comprar una membresía para la edición 2021.

  • All ticket holders have the option of a 100% full refund if desired. Other options include 1) an opportunity to donate all or a portion of their ticket to go directly towards ensuring the festivals for 2021 while continuing the foundation’s support for artists and educators; 2) applying their refund towards a 2021 Revival Membership - a new and one-time offer we’ve created specifically to ensure the future of the festivals and provides these members with 3-day tickets to the 2021 festival (remaining memberships will be offered to the general public directly after the refund period). 
    3. Donaciones deducibles por ser fundación. La menos original de las medidas y la más compleja para la población general ahora mismo.
  • For those who didn’t have tickets for this year, please consider making a tax-deductible donation (newportfestivals.org/donate). Help us continue the festivals, support year-round music education initiatives, and provide grants to artists in need. 


Por otra parte, estamos de luto en la comunidad del jazz como no lo hemos estado jamás.

Aquí, el crítico Nate Chinen contando de madrugada su desesperación tras dos semanas escribiendo obituarios.




Sin duda nuestras leyendas perdidas serán honradas en el JazzDay pero no es suficiente.

No necesitamos un fenómeno MTV del jazz, necesitamos mentes lúcidas que actúen sin dilación. Necesitamos comunicar con claridad que es imprescindible un compromiso de instituciones, empresas y público para poder volver a levantar el telón. Necesitamos expresar la realidad para que exista un jazzDay 2021.



© Mirian Arbalejo





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