Imaginad que pudierais utilizar una máquina del tiempo que, sin peligro alguno, os permitiera viajar al pasado y convivir con la orquesta de Ellington y con el propio Duke. Podríais, por ejemplo, tomar un helado en el porche de su casa en Sugar Hill junto con su hijo Mercer o asistir a los ensayos de la orquesta. Con la deliciosa novela de Mick Carlon , Riding On Duke's Train (Montado en el Tren de Duke) ( Leapfrog Press ), podéis vivir la experiencia completa: viajaréis en el tren plateado que Ellington alquilaba para desplazarse por los Estados Unidos y formaréis parte del emocionante viaje (casi una expedición) musical y personal que su orquesta realizó entre marzo y abril del año 1939 por una Europa que se preparaba para una guerra inminente ante la amenaza nazi, cuyo régimen tendrá un gran peso en la novela, máxime cuando se recrea el hecho histórico de la retención, a su paso por la frontera de Hamburgo, del tren en que Ellington y sus "costosos caballeros...
De nada sirve si no tiene swing (Capítulo 1, versículo 1 del Jazz según Duke Ellington)