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Mostrando las entradas etiquetadas como Bob Sands

This One's For Bob

Quizá, en el momento en que está sucediendo, no somos conscientes de ello. Al fin y al cabo, cuando eres testigo de algo extraordinario, parte de su definición consiste en que su fuerza gravitatoria te ha atrapado. Es con el reposo y, sobre todo, el poso que va quedando en nuestra memoria personal y colectiva, cuando empezamos a vislumbrar la trascendencia de los hechos más allá de nuestra percepción original.  Bob Sands fotografiado por Sergio Cabanillas Es fascinante ser testigo de hechos artísticos de tal valor que llevan a la certeza de haber presenciado historia del jazz en España .  En Madrid en las últimas décadas, pese a la hostilidad (no ya despego) generalizada de administraciones e instituciones, hemos visto historia del jazz suceder ante nuestros ojos y oídos. Uno de los capítulos más vibrantes ha sido obra de Bob Sands , a quien la comunidad del jazz tratamos de decir gracias y adiós con bastante dificultad. Buscando entre mis textos, encuentro a Bob y, especia...

Terry Gibbs: Más swing, por favor

En Terry Gibbs no encontramos sólo un compositor e intérprete único sino también, en términos de jazz, lo mejor de dos mundos. Y es que pese a que su verdadero nombre pueda despistar, Julius Gubenko es neoyorquino de pura cepa. En su ciudad, tras una niñez ya inquieta por la percusión, su talento al vibráfono fue pronto reconocido —y reclutado— por músicos como Tommy Dorsey , Woody Herman o Benny Goodman , pero a finales de la década de 1950 se asentó en la costa oeste, de modo que con el bop en la mochila encontró que Los Ángeles le esperaba con el abrazo del sonido w est coast . Pese a que las agrupaciones y discografía de Gibbs son no sólo numerosas sino también lo suficientemente destacables como para detenernos a disfrutarlas, es imposible no sentir debilidad y entusiasmo por la big band que lideró al poco de su llegada a California, y que terminó siendo bautizada Terry Gibbs Dream Band . La Dream Band en el club Seville en 1959 (Fuente: terrygibbs.net ) ...

El sueño de una noche de verano –y mi músico de jazz favorito–

Hace unas semanas estuve en un festival de música; se trataba de uno de estos eventos tan habituales en verano en que se programan conciertos de las llamadas músicas del mundo; entre ellas, claro está, el jazz. Suele elegirse un escenario grande a cuyo equipo de sonido se dedica, como es normal, una gran atención para compensar la falta de acústica del emplazamiento. En esta ocasión, se trataba de un festival al aire libre. En principio el concepto resulta bastante atractivo; sin embargo, desde mi llegada al recinto hasta el día de hoy, aquel concierto y todo lo que lo rodeaba me ha llevado a reflexionar sobre algunas cuestiones cuyas conclusiones ahora comparto. Lo primero que llamó mi atención fue que el precio de la entrada rondaba, aproximadamente, el 10% del salario mínimo interprofesional en España. Quien hiciera esa inversión para asistir al concierto se iba a encontrar con una silla de plástico sin reposabrazos que cedía a cualquier intento de conseguir ...