"Otras cosas ansía tu alma, por otras llora..." Constantino Kavafis Hace más de 2.500 años, el ser humano aspiraba a la virtud. En Grecia lo denominaban areté. Se trataba de un concepto profundamente arraigado para alcanzar un ideal de ser, de actuar y de llegar a ser. No es de extrañar que el modelo humano a seguir fuera aquel que consiguiera acercarse e incluso encarnar lo bello y lo bueno ( kalós kai agathós ), comprendiendo este concepto múltiples facetas personales, sociales y artísticas. La música y el resto de las artes estaban relacionadas con la Filosofía, y, de hecho, poco después Platón completó este canon con su principio metafísico de aspirar a la Idea del Bien . De modo que nos encontramos ante una sociedad que desea actuar con nobleza, conocer las artes, crear belleza y aspirar al bien . Rara vez se crea arte por complacer a una masa; las artes intentan recrean lo mejor de cuanto rodea al ser humano, ya sea esto físico, sensible o intelectua...
De nada sirve si no tiene swing (Capítulo 1, versículo 1 del Jazz según Duke Ellington)