Ir al contenido principal

Tres buenos discos de 2013



Lo sé. Sé que ésa no es la expresión al uso. Lo suyo es enunciar "los mejores discos de 2013" o quizá "lo mejor del año". Pero yo no estoy en posición de poder escribir algo así, sencillamente porque no es posible escuchar todos los discos que se han publicado. Socrática que es una.

Al margen de no poseer los medios necesarios para tener la suerte de escuchar muchos trabajos, estoy convencida de que habrá tantos discos que me son ajenos alrededor de todo el planeta, que no sería honesto por mi parte decir otra cosa. De modo que, de entre los discos publicados en 2013 que he escuchado, quiero proponeros tres elecciones. 

Voy a comenzar con la opción que más polémica podría crear por aquello de los desencuentros de la crítica, la pertenencia al star system y demás zarandajas.


Se trata de The Jazz Age, de Bryan Ferry, editado por BMG. 

El disco es el resultado de la adaptación de 13 temas de Ferry al estilo de los felices años 20 y 30; y el verdadero artífice de este trabajo es el arreglista Colin Good, que ha conseguido crear un mundo divertido, elegante y cargado de una nostalgia auténtica. Su capacidad para transformar los temas de Ferry en algo que podría ser confundido con un estándar de ragtime o dixieland es sobresaliente. 
Cuando el humor y el talento se unen, siempre dan buen fruto.

Dudo que a alguien pueda sorprenderle saber que éste ha sido el disco con peores ventas de la carrera de Bryan Ferry; o al menos lo fue hasta que Baz Luhrmann incluyó uno de los temas en su versión de El Gran Gatsby. Y a partir de ahí, Prosperidad, claro está.

De hecho, la banda de jazz tiene una agenda muy activa de la que forma parte en propio Ferry, pese a que, al tratarse de música instrumental, él no tome parte en la actuaciones. Parece ser que se queda entre bambalinas, al más puro estilo Goldkette, pero sin puro.




Mi siguiente propuesta es Out Here, de Christian McBride (Mack Avenue Records).

El disco es una lección de lecciones. En Out Here se muestra Jazz. Sin artificios aparentes. Sin necesidad de fusión para comunicar. Es un ejemplo de que el jazz puede evolucionar y mantenerse fiel a un mismo tiempo; tener carácter, ser flemático por momentos e inalcanzable en un instante.

Un trabajo tan bien ensamblado está apoyado en los tres pilares que conforman el trío: su líder, el contrabajista Christian McBride; Ulysses Owen Jr. en la batería, y Christian Sands al piano. Trío clásico de jazz que da una lección de modernidad bien entendida, de elegancia, de buen gusto y de respeto por lo heredado.



Precisamente es el Respeto, así, con mayúscula, la espina dorsal del tercer trabajo que propongo. Se trata de The Art of Respect, de Guillermo McGill (Youkali); un trabajo para una y muchas vidas. 
No podría explicar lo que sucede en este disco mejor que el propio Guillermo McGill:

“Este es el álbum que siempre soñé grabar. Desde que tenía 14-15 años, cuando escuchaba mis primeros discos y comenzaba mi formación como músico de Jazz, lo que deseaba era, algún día, poder tocar junto a estos señores que ahora salen en los créditos de mi quinto disco.
Por fortuna, ya hubo anteriormente ocasión de tocar junto a ellos por separado: con Dave Liebman me une una amistad desde hace unos 25 años, 5 grabaciones y bastantes conciertos; con George Mraz he grabado tres CDs, y con John Abercrombie tuve la oportunidad de tocar en Irlanda hace unos 20 años… El resultado se puede escuchar: compromiso absoluto con las composiciones, comunicación constante (y de la más excelente calidad), solos incontestables y un sonido general inmejorable. Es decir, respeto entre las personas, hacia la propia música y, por tanto, hacia sí mismos. Esto es lo que ocurre cuando compartimos música con verdaderos Grandes Maestros.”

He de decir que, efectivamente, un "compromiso absoluto" es lo se percibe cuando se escucha este trabajo. Hay honestidad en todo él. 
Resulta una suerte de viaje por rostros, lugares, sensaciones e ideas. Se desarrolla con sentido, con coherencia, y en ocasiones se convierte en un tramo vital envolvente, como un canto de sirena irresistible y emocionante.

El marco del respeto que canta el acertado título del disco es omnipresente y francamente dignificante para quien escucha.



En un año que en un principio podría resultar agridulce en la escena discográfica, debo rectificar ante la fortuna de haber podido pasear entre los tres mundos que ofrecen estos discos.





Comentarios

Entradas populares de este blog

JAZZ ON LOCKDOWN - Jazz en contención

Esta y otras plataformas de diversos países quieren dar su espacio a esos conciertos que no podrán ser escuchados por las medidas de contención tomadas a raíz de la pandemia de COVID19.

La prioridad hoy son los conciertos cancelados en Madrid. Desgraciadamente es previsible que otros clubes del resto de las comunidades autónomas tengan que seguir estas mismas medidas (quizás mientras escribo estas palabras). de músicos españoles dentro o fuera del país. Todos ellos son los protagonistas: los clubes y, muy especialmente, los músicos.

Jazz On Lockdown (Jazz En Contención) es un proyecto de Working The Beat, un grupo de trabajo internacional dependiente de la Jazz Journalists Association. Nuestra meta es hacer sonar esa música cancelada: no perder ni una nota pese a las medidas de contención.

Sabemos bien que el impacto económico va a ser inevitable pero creemos que en esta situación extraordinaria, los individuos necesitan (quizá aún más) seguir creando, seguir escuchando. Sí, estamos en c…

30 Buenos Discos de 2019

El último día del año es tradición aquí celebrar la música que nos ha emocionado, sorprendido, apaciguado o inspirado. No toda puede quedar reflejada en un simple listado, especialmente porque hay una gran cantidad de música de gran valor que no nos llega. Es por eso que cada año recomiendo "buenos discos", pues no es posible asegurar que lo seleccionado es categóricamente "lo mejor" teniendo en cuenta que la escucha es limitada a unos pocos centenares de discos, y no a los miles que sin duda habrá en el planeta.


No obstante, las listas que titulamos como "lo mejor del año" dan visibilidad a trabajos de valor que merecen sen destacados y, en muchos casos, descubiertos a un público a quien no llegaría de otro modo. Hay que insistir en que estas listas no contienen todos los títulos que deberían (no todo llega a los críticos); hay grandes creaciones artísticas que por diversos motivos (que merecería analizar aparte y a fondo) no consiguen formar parte de est…

Estándares de Jazz: 4. 'Caravan'

En ocasiones una decisión que puede en principio parecernos personal, simple y de repercusiones limitadas acaba teniendo un alcance imprevisto.

Imaginemos a un niño nacido en el Puerto Rico de 1900 en el seno de una familia de músicos.

Su tío, Manuel Tizol Márquez, era entonces considerado la figura puertorriqueña más destacada de la música instrumental tanto en el repertorio clásico como en el popular. El pequeño Juan Tizol —según testimonio propio— participaba en la banda de su tío Manuel cuando contaba con tan solo 8 años, y fue posiblemente por aquel entonces cuando tomó una decisión que habría de tener influencia tanto en su carrera como en la evolución de la música americana del siglo XX. La simple pero definitiva elección del pequeño Juan Tizol consistió en dejar el violín para entregarse al trombón de pistones, instrumento al que dedicó el resto de su vida.

En 1920 viajó junto con su orquesta a los EE UU, donde, pese a no conocer el idioma —refiriéndonos con idioma tanto a la len…

Cómo iniciarse en el jazz con una cierta seguridad de no acabar dejándolo para otra vida

Una de las preguntas que más temo pero que más me hacen es qué 

escuchar para iniciarse en el jazz.

Desde que utilizo las redes sociales, me topo con esta pregunta, como 

mínimo, una vez por semana. Y ésa es la razón principal por la que me he  

decidido a escribir este texto.







Es imposible dar una respuesta general porque no existe un comodín que 

responda a los gustos personales de cada uno. Pondré como ejemplo al 

aficionado al rock que pide la recomendación; podem

Estándares de jazz: 5. 'Tema de amor/Tema principal de Espartaco'

Posiblemente el nombre Isadore Soifer no resulte familiar para la mayoría, pero si se puntualiza que pronto Mr. Soifer pasó a ser conocido como Alex North, seguramente muchos melómanos y más cinéfilos sabrán quién es el protagonista de esta quinta entrega sobre estándares de jazz.

Desde muy joven, North (Pensilvania, 1910 - Los Ángeles, 1991) fijó su atención en dos compositores contemporáneos: Duke Ellington y Sergei Prokofiev. Pronto consiguió estudiar composición en la prestigiosa Juilliard School mientras trabajaba como telegrafista por las noches.

Su pasión por los compositores rusos y el hecho de que en la entonces Unión Soviética había una gran demanda para cubrir puestos en telegrafía decidieron a North a continuar sus estudios de composición en Moscú, cuyo conservatorio lo aceptó, convirtiéndose en el primer estadounidense en lograr no sólo ser becado por esta institución sino también en formar parte en la estricta Unión de Compositores Soviéticos.

Pero en Moscú echaba terriblem…

Estándares de jazz: 7. 'My Favorite Things'

En ocasiones un segundo matrimonio supera con creces una relación anterior. Musicalmente hablando esto es lo que sucedió con el tándem artístico que formaron Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, a quienes se les considera el paradigma creativo del teatro musical del siglo XX.

Efectivamente, ambos crearon una carrera profesional y una gran reputación con sus primeros colaboradores.

En el caso de Richards Rodgers, su colaboración con Lorent Hart durante más de dos décadas dejó decenas de partituras de musicales tanto para Broadway como para Londres, así como composiciones para Hollywood para contrarrestar la depresión económica en la década de 1930. Posiblemente su musical con mayor repercusión sea Pal Joey. De entre los temas que compusieron a lo largo de esta colaboración, muchos se convirtieron en éxitos y, por tanto, gran número de estas piezas han pasado a formar parte del amplio abanico de estándares de jazz. Son composiciones de Rodgers y Hart Isn’t it Romantic?, Blue Moon, Wher…

El triunfo de lo mediocre

"Otras cosas ansía tu alma, por otras llora..."Constantino Kavafis


Hace más de 2.500 años, el ser humano aspiraba a la virtud. En Grecia lo denominaban areté. Se trataba de un concepto profundamente arraigado para alcanzar un ideal de ser, de actuar y de llegar a ser.

No es de extrañar que el modelo humano a seguir fuera aquel que consiguiera acercarse e incluso encarnar lo bello y lo bueno (kalós kai agathós), comprendiendo este concepto múltiples facetas personales, sociales y artísticas. La música y el resto de las artes estaban relacionadas con la Filosofía, y, de hecho, poco después Platón completó este canon con su principio metafísico de aspirar a la Idea del Bien.

De modo que nos encontramos ante una sociedad que desea actuar con nobleza, conocer las artes, crear belleza y aspirar al bien. Rara vez se crea arte por complacer a una masa; las artes intentan recrean lo mejor de cuanto rodea al ser humano, ya sea esto físico, sensible o intelectual. No hay que olvidar que l…

JAZZ EN CONTENCIÓN [Entrega I] #JazzOnLockdown

Bienvenidos a la primera entrega de Jazz On Lockdown (Jazz En Contención) un proyecto de un grupo de trabajo internacional dependiente de la Jazz Journalists Association. Nuestra meta es hacer sonar la música de los conciertos que están siendo cancelados: no perder ni una nota pese a las medidas de contención.

Vamos a compartir su música para que siga sonando pese a las circunstancias extremas y para que sirva de refugio y compañía mientras permanecemos en nuestras viviendas. 

Hoy tenéis concierto en casa.

Quiero dar las gracias a los músicos, a mis maravillosos colegas de este proyecto por trabajar a destajo, a Jazz on the Tube por comprometerse a formar parte del proyecto, y a Sergio Cabanillas, Tomajazz, Pachi Tapiz, Festival Internacional de Jazz de Vitoria y todos los individuos que estáis difundiendo el proyecto.

Sin más dilación, buscad el lugar preferido de vuestras casas y disfrutad de un concierto de gran diversidad artística. Veréis cómo dentro de casa también se puede viajar.



P…

Nuestro Bogui

Si hay un buen día de la semana en Madrid, ése es el lunes. Si hay un sitio donde celebrarlo, es Bogui.

Y eso que Bogui es mucho más que lunes festivo de Big Band. Es la casa de jazz de todos.

Esta mañana nos han cerrado Bogui. Sin razones legales ni laborales, sin descuidos ni errores administrativos. La avaricia, el amiguismo y los tejemanejes del cuarto poder y la política son demasiado peso para que las vigas de un club de jazz lo soporten.

Y somos muchos los que nos sentimos como esas vigas porque Bogui es también nuestra casa. “Yo soy Espartaco.” “ Sí, capitán, mi capitan.”
Expresadlo como queráis.

Sencillamente no pueden ni deben dejarnos sin Bogui. No pueden dejarme sin Bogui: es, por muchas razones, parte de mi Ítaca. Hemos de conseguirlo.

Missingduke seguirá intentando desde aquí formar parte de un David contra Goliat. Cuento con vosotros.


'La Cesión de las Voluntades'

Estoy convencida de que esto que voy a contar le sucede, en mayor o menor medida, a la mayoría de las personas. Me refiero a integrarnos en ciertas costumbres y ritos, de los que están bien arraigados en nuestra sociedad, y hacerlo con cara de póker como opción menos retraída.

Por ejemplo: la nochevieja. Por alguna razón llevar a cabo un rito a las doce de la noche parece una buena idea. Tragar doce frutas en doce segundos también lo es. Armar jaleo y tirar petardos hasta la mañana destrozando la salud física y mental de humanos y caninos está permitido "porque es nochevieja". Y posee también un aspecto que siempre me ha llamado la atención: la convicción de que al cambiar de año las cosas cambian ("este año va a ser mejor", "qué ganas tenía de que se acabara este año") cuando en realidad, al pasar de 23:59 horas a las 00:00, tu ciática, tu hipoteca, tu desengaño, tu desempleo van a seguir exactamente igual. 

Pero este pensamiento (el de que las cosas cambi…