Ir al contenido principal

Premios de la Jazz Journalists Association 2017


Manolo Nebot Rochera recibe el premio a la mejor fotografía del año



Hace sólo un par de meses nos preguntábamos si los resultados de los premios de la +Jazz Journalists Association de este año aportarían alguna pista sobre la interesante diversidad de opiniones que está suscitando esa bulliciosa ágora musical que tan eclécticos trabajos nos han ofrecido durante 2016.

«¿Seremos fieles a nuestras listas? ¿Habrá un encuentro entre géneros? ¿Se ignorará esta interesante dualidad y saldrán los nombres de siempre?», tanteábamos entonces.

Bueno, pues ya tenemos los resultados. Todos recaen sobre grandes artistas, eso no es discutible, sin embargo nos encontramos —de nuevo— una característica contra la que la JJA lleva años batallando: que los premios representen el jazz que ha sucedido dentro del año a premiar.

Estoy convencida de que en el proceso de votación el voto en blanco puede en ocasiones presentar más utilidad que un voto. Si no estamos seguros de cómo se ha desarrollado cierta categoría o no se tiene conocimiento de todos los trabajos que hemos propuesto, centrarnos en votar con consecuencia evitaría que año tras año recibieran el premio nombres como Christian McBride, Anat Cohen o Regina Carter, cuando, al margen de ser excelentes músicos, reciben un premio sin haber publicado disco alguno.

Saco sin embargo una lectura muy positiva: las nominaciones. En estos años he visto una evolución significativa. Y creo que la dedicación y la curiosidad de los miembros de la JJA se va enriqueciendo con las aportaciones de la música que sucede más allá de las fronteras de EE UU.

De modo que puede que a priori no lo parezca pero, si tomamos algo más que la punta del iceberg, definitivamente se van dando cambios interesantes. Quizá no sean evidentes; quizá no avancen con rapidez, pero están ahí sin duda.

No puedo dejar de mencionar el premio a la mejor fotografía del año, y esto se debe a dos razones: la primera fue el compromiso de la asociación el año pasado para mejorar el proceso de selección de esta categoría. No es perfecto pero ha sucedido. Hacía falta esta mejora. Han prestado atención, se ha escuchado con seriedad la sugerencia y se han tomado medidas. Todos salimos ganando. Ha sido el resultado de una asociación democrática. Me enorgullece formar parte de algo que se esfuerza por mejorar, donde la opiniones son importantes.

La segunda razón para destacar esta categoría de los premios es, por supuesto, que el galardón ha recaído en Manolo Nebot Rochera con su fotografía de Cecile McLorin Salvant en el Festival Internacional de Jazz de Peñíscola, que en los últimos años se está convirtiendo en el ónfalos de la fotografía internacional de jazz. Premio que fecilicito desde esta plataforma y en el que me apoyo para insistir, defender y reivindicar de nuevo la convicción de que nuestros fotógrafos necesitan facilidades para trabajar como los artistas que son y no como simples técnicos.

El 6 de junio se entregarán en Nueva York los galardones.

Se han comprometido a beberse una Brother Thelonious a mi salud. Cheers!




Comentarios

Entradas populares de este blog

JAZZ ON LOCKDOWN - Jazz en contención

Esta y otras plataformas de diversos países quieren dar su espacio a esos conciertos que no podrán ser escuchados por las medidas de contención tomadas a raíz de la pandemia de COVID19.

La prioridad hoy son los conciertos cancelados en Madrid. Desgraciadamente es previsible que otros clubes del resto de las comunidades autónomas tengan que seguir estas mismas medidas (quizás mientras escribo estas palabras). de músicos españoles dentro o fuera del país. Todos ellos son los protagonistas: los clubes y, muy especialmente, los músicos.

Jazz On Lockdown (Jazz En Contención) es un proyecto de Working The Beat, un grupo de trabajo internacional dependiente de la Jazz Journalists Association. Nuestra meta es hacer sonar esa música cancelada: no perder ni una nota pese a las medidas de contención.

Sabemos bien que el impacto económico va a ser inevitable pero creemos que en esta situación extraordinaria, los individuos necesitan (quizá aún más) seguir creando, seguir escuchando. Sí, estamos en c…

30 Buenos Discos de 2019

El último día del año es tradición aquí celebrar la música que nos ha emocionado, sorprendido, apaciguado o inspirado. No toda puede quedar reflejada en un simple listado, especialmente porque hay una gran cantidad de música de gran valor que no nos llega. Es por eso que cada año recomiendo "buenos discos", pues no es posible asegurar que lo seleccionado es categóricamente "lo mejor" teniendo en cuenta que la escucha es limitada a unos pocos centenares de discos, y no a los miles que sin duda habrá en el planeta.


No obstante, las listas que titulamos como "lo mejor del año" dan visibilidad a trabajos de valor que merecen sen destacados y, en muchos casos, descubiertos a un público a quien no llegaría de otro modo. Hay que insistir en que estas listas no contienen todos los títulos que deberían (no todo llega a los críticos); hay grandes creaciones artísticas que por diversos motivos (que merecería analizar aparte y a fondo) no consiguen formar parte de est…

Estándares de Jazz: 4. 'Caravan'

En ocasiones una decisión que puede en principio parecernos personal, simple y de repercusiones limitadas acaba teniendo un alcance imprevisto.

Imaginemos a un niño nacido en el Puerto Rico de 1900 en el seno de una familia de músicos.

Su tío, Manuel Tizol Márquez, era entonces considerado la figura puertorriqueña más destacada de la música instrumental tanto en el repertorio clásico como en el popular. El pequeño Juan Tizol —según testimonio propio— participaba en la banda de su tío Manuel cuando contaba con tan solo 8 años, y fue posiblemente por aquel entonces cuando tomó una decisión que habría de tener influencia tanto en su carrera como en la evolución de la música americana del siglo XX. La simple pero definitiva elección del pequeño Juan Tizol consistió en dejar el violín para entregarse al trombón de pistones, instrumento al que dedicó el resto de su vida.

En 1920 viajó junto con su orquesta a los EE UU, donde, pese a no conocer el idioma —refiriéndonos con idioma tanto a la len…

Cómo iniciarse en el jazz con una cierta seguridad de no acabar dejándolo para otra vida

Una de las preguntas que más temo pero que más me hacen es qué 

escuchar para iniciarse en el jazz.

Desde que utilizo las redes sociales, me topo con esta pregunta, como 

mínimo, una vez por semana. Y ésa es la razón principal por la que me he  

decidido a escribir este texto.







Es imposible dar una respuesta general porque no existe un comodín que 

responda a los gustos personales de cada uno. Pondré como ejemplo al 

aficionado al rock que pide la recomendación; podem

Estándares de jazz: 5. 'Tema de amor/Tema principal de Espartaco'

Posiblemente el nombre Isadore Soifer no resulte familiar para la mayoría, pero si se puntualiza que pronto Mr. Soifer pasó a ser conocido como Alex North, seguramente muchos melómanos y más cinéfilos sabrán quién es el protagonista de esta quinta entrega sobre estándares de jazz.

Desde muy joven, North (Pensilvania, 1910 - Los Ángeles, 1991) fijó su atención en dos compositores contemporáneos: Duke Ellington y Sergei Prokofiev. Pronto consiguió estudiar composición en la prestigiosa Juilliard School mientras trabajaba como telegrafista por las noches.

Su pasión por los compositores rusos y el hecho de que en la entonces Unión Soviética había una gran demanda para cubrir puestos en telegrafía decidieron a North a continuar sus estudios de composición en Moscú, cuyo conservatorio lo aceptó, convirtiéndose en el primer estadounidense en lograr no sólo ser becado por esta institución sino también en formar parte en la estricta Unión de Compositores Soviéticos.

Pero en Moscú echaba terriblem…

Estándares de jazz: 7. 'My Favorite Things'

En ocasiones un segundo matrimonio supera con creces una relación anterior. Musicalmente hablando esto es lo que sucedió con el tándem artístico que formaron Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, a quienes se les considera el paradigma creativo del teatro musical del siglo XX.

Efectivamente, ambos crearon una carrera profesional y una gran reputación con sus primeros colaboradores.

En el caso de Richards Rodgers, su colaboración con Lorent Hart durante más de dos décadas dejó decenas de partituras de musicales tanto para Broadway como para Londres, así como composiciones para Hollywood para contrarrestar la depresión económica en la década de 1930. Posiblemente su musical con mayor repercusión sea Pal Joey. De entre los temas que compusieron a lo largo de esta colaboración, muchos se convirtieron en éxitos y, por tanto, gran número de estas piezas han pasado a formar parte del amplio abanico de estándares de jazz. Son composiciones de Rodgers y Hart Isn’t it Romantic?, Blue Moon, Wher…

El triunfo de lo mediocre

"Otras cosas ansía tu alma, por otras llora..."Constantino Kavafis


Hace más de 2.500 años, el ser humano aspiraba a la virtud. En Grecia lo denominaban areté. Se trataba de un concepto profundamente arraigado para alcanzar un ideal de ser, de actuar y de llegar a ser.

No es de extrañar que el modelo humano a seguir fuera aquel que consiguiera acercarse e incluso encarnar lo bello y lo bueno (kalós kai agathós), comprendiendo este concepto múltiples facetas personales, sociales y artísticas. La música y el resto de las artes estaban relacionadas con la Filosofía, y, de hecho, poco después Platón completó este canon con su principio metafísico de aspirar a la Idea del Bien.

De modo que nos encontramos ante una sociedad que desea actuar con nobleza, conocer las artes, crear belleza y aspirar al bien. Rara vez se crea arte por complacer a una masa; las artes intentan recrean lo mejor de cuanto rodea al ser humano, ya sea esto físico, sensible o intelectual. No hay que olvidar que l…

JAZZ EN CONTENCIÓN [Entrega I] #JazzOnLockdown

Bienvenidos a la primera entrega de Jazz On Lockdown (Jazz En Contención) un proyecto de un grupo de trabajo internacional dependiente de la Jazz Journalists Association. Nuestra meta es hacer sonar la música de los conciertos que están siendo cancelados: no perder ni una nota pese a las medidas de contención.

Vamos a compartir su música para que siga sonando pese a las circunstancias extremas y para que sirva de refugio y compañía mientras permanecemos en nuestras viviendas. 

Hoy tenéis concierto en casa.

Quiero dar las gracias a los músicos, a mis maravillosos colegas de este proyecto por trabajar a destajo, a Jazz on the Tube por comprometerse a formar parte del proyecto, y a Sergio Cabanillas, Tomajazz, Pachi Tapiz, Festival Internacional de Jazz de Vitoria y todos los individuos que estáis difundiendo el proyecto.

Sin más dilación, buscad el lugar preferido de vuestras casas y disfrutad de un concierto de gran diversidad artística. Veréis cómo dentro de casa también se puede viajar.



P…

Nuestro Bogui

Si hay un buen día de la semana en Madrid, ése es el lunes. Si hay un sitio donde celebrarlo, es Bogui.

Y eso que Bogui es mucho más que lunes festivo de Big Band. Es la casa de jazz de todos.

Esta mañana nos han cerrado Bogui. Sin razones legales ni laborales, sin descuidos ni errores administrativos. La avaricia, el amiguismo y los tejemanejes del cuarto poder y la política son demasiado peso para que las vigas de un club de jazz lo soporten.

Y somos muchos los que nos sentimos como esas vigas porque Bogui es también nuestra casa. “Yo soy Espartaco.” “ Sí, capitán, mi capitan.”
Expresadlo como queráis.

Sencillamente no pueden ni deben dejarnos sin Bogui. No pueden dejarme sin Bogui: es, por muchas razones, parte de mi Ítaca. Hemos de conseguirlo.

Missingduke seguirá intentando desde aquí formar parte de un David contra Goliat. Cuento con vosotros.


'La Cesión de las Voluntades'

Estoy convencida de que esto que voy a contar le sucede, en mayor o menor medida, a la mayoría de las personas. Me refiero a integrarnos en ciertas costumbres y ritos, de los que están bien arraigados en nuestra sociedad, y hacerlo con cara de póker como opción menos retraída.

Por ejemplo: la nochevieja. Por alguna razón llevar a cabo un rito a las doce de la noche parece una buena idea. Tragar doce frutas en doce segundos también lo es. Armar jaleo y tirar petardos hasta la mañana destrozando la salud física y mental de humanos y caninos está permitido "porque es nochevieja". Y posee también un aspecto que siempre me ha llamado la atención: la convicción de que al cambiar de año las cosas cambian ("este año va a ser mejor", "qué ganas tenía de que se acabara este año") cuando en realidad, al pasar de 23:59 horas a las 00:00, tu ciática, tu hipoteca, tu desengaño, tu desempleo van a seguir exactamente igual. 

Pero este pensamiento (el de que las cosas cambi…