Ir al contenido principal

'Duke', de Fabrizio Bosso. Un Ellington real del siglo XXI








Los entusiastas de Duke Ellington saben que 2015 será un año para recordar. No sólo celebramos el centenario del nacimiento de Billy Strayhorn, sino que discográficamente hablando van acumulándose las buenas noticias. Tras la personal revisión de Matthew Shipp en To Duke y la publicación por parte de Grönland Records de la hasta ahora inédita sesión del propio Ellington registrada por Conny Plank, el sello Verve/Universal aporta a este emocionante catálogo ducal el trabajo del trompetista y fliscornista Fabrizio Bosso (Turín, 1973).


Su disco, Duke, es un viaje imprescindible por el universo de un creso musical como Ellington. Para celebrar este legado el cuarteto de Fabrizio Bosso ha unido fuerzas y anhelos con el sexteto de Paolo Silvestri, responsable de la dirección y los arreglos musicales, siendo estos últimos el verdadero corazón del trabajo por su innegable esencia ellingtoniana, su imaginación y su frescura.


De los siete temas elegidos para el disco, cinco son composiciones de la década de 1930 (los dos restantes pertenecen a la década anterior y posterior) celebrando quizá de esta forma no sólo a un músico y a una orquesta inclasificables sino también las creaciones específicas de una época que marcaría el modo de hacer música.


Comienza el viaje con I Let A Song Go Out Of My Heart, una promesa del swing y la calidez que encontraremos a lo largo de todo el trabajo. Progresivamente iremos descubriendo que no sólo los arreglos de Silvestri celebran al maestro, sino que cada uno de los miembros de esta formación hará su personal homenaje al instrumentista cuyo legado celebra. Valgan como ejemplo Marco Guidolotti evocando el saxo barítono de Harry Carney y, cómo no, la figura clave de Julian Oliver Mazzariello al piano reivisitando la elegancia percusiva y el swing de las teclas de Ellington. Bosso y sus hombres consiguen el difícil equilibrio de celebrar una música compuesta hace ocho décadas e interpretarla desde la individualidad de un músico del siglo XXI que sabe hacer que su instrumento hable un idioma común entre el entonces y el ahora.


Enfrentarse con un estándar —especialmente uno como Caravan que cuenta con miles de versiones de toda índole—conlleva a menudo riesgos que, como este caso, pueden convertirse en retos de orquestación superados con éxito. Con otra vuelta de tuerca en el ritmo y un juego de disonancias, Bosso presenta un Caravan con los contrastes de estilo inherentes en la pieza de Juan Tizol contado con el lenguaje del jazz actual.


Uno de los estándares más hermosos y más ampliamente interpretados de Duke Ellington es sin duda In A Sentimental Mood. De entre las numerosas versiones que nos dejó el duque, posiblemente la más delicada fue la que interpretó junto con John Coltrane, y precisamente en ella se ha inspirado Mazzariello, desarrollándola con disonancias que permiten crear un ambiente onírico en el que Bosso interpreta la melodía con la dulzura con que ha de ser contada.

Es vox populi que It don’t mean A Thing (If It Ain’t Got That Swing) es más que un tema musical: es una declaración de intenciones que Ellington legó a su generación y a las que estaban por venir. Bosso toma el testigo de esta filosofía al pie de la letra con una versión rauda y breve, infalible en la entrega del mensaje.

Una de las piezas destacadas del disco es el medley compuesto por Black And Tan Fantasy y Jeep’s Blues, recreando el sonido sofisticado de los hombres de Ellington con un ataque seguro a ese jungle sound que caracterizó buena parte de sus interpretaciones durante la era del Cotton Club.


La preciosa balada Solitude se desarrolla en un tempo lento y envolvente, con el protagonismo absoluto de los metales, que crean un estado de introspección a partir de armonías sugerentes e interpretaciones tanto individuales como grupales que reclaman la elegancia y la ausencia de artificios como hilo conductor.

Perdido es el tema elegido para cerrar el disco, con una revisión capaz de dar una lectura fresca del estándar, avanzando hacia un swing sin medida, con juegos de solos y conversaciones que crean efectos vibrantes capaces de hacer sonar a esta pequeña [gran] formación de diez hombres como una orquesta de dieciocho.








1) I LET A SONG GO OUT OF MY HEART (Duke Ellington - Irving Mills); 2) CARAVAN (Duke Ellington - Juan Tizol - Irving Mills); 3) IN A SENTIMENTAL MOOD (Duke Ellington - Manny Kurtz - Irving Mills); 4) IT DON'T MEAN A THING (IF IT AIN'T GOT THAT SWING) (Duke Ellington - Irving Mills); 5) Medley BLACK AND TAN FANTASY - intro (Duke Ellington - James W. "Bubber" Miley) JEEP’S BLUES (Duke Ellington - Johnny Hodges); 6) SOLITUDE (Eddie DeLange - Irving Mills - Duke Ellington); 7) PERDIDO (Ervin M. Drake - Hans J. Lengsfelder - Juan Tizol)


Dirección y arreglos: Paolo Silvestri
Fabrizio Bosso Quartet:
Fabrizio Bosso - trompeta y fliscorno; Julian Oliver Mazzariello - piano; Luca Alemanno - contrabajo; Nicola Angelucci - batería
Paolo Silvestri Ensemble:
Fernando Brusco, Claudio Corvini - trompeta; Mario Corvini - trombón; Gianni Oddi -  saxo alto; Michele Polga -  saxos tenor y soprano; Marco Guidolotti - saxo barítono


Verve/Universal. 2015

Comentarios

Entradas populares de este blog

JAZZ ON LOCKDOWN - Jazz en contención

Esta y otras plataformas de diversos países quieren dar su espacio a esos conciertos que no podrán ser escuchados por las medidas de contención tomadas a raíz de la pandemia de COVID19.

La prioridad hoy son los conciertos cancelados en Madrid. Desgraciadamente es previsible que otros clubes del resto de las comunidades autónomas tengan que seguir estas mismas medidas (quizás mientras escribo estas palabras). de músicos españoles dentro o fuera del país. Todos ellos son los protagonistas: los clubes y, muy especialmente, los músicos.

Jazz On Lockdown (Jazz En Contención) es un proyecto de Working The Beat, un grupo de trabajo internacional dependiente de la Jazz Journalists Association. Nuestra meta es hacer sonar esa música cancelada: no perder ni una nota pese a las medidas de contención.

Sabemos bien que el impacto económico va a ser inevitable pero creemos que en esta situación extraordinaria, los individuos necesitan (quizá aún más) seguir creando, seguir escuchando. Sí, estamos en c…

30 Buenos Discos de 2019

El último día del año es tradición aquí celebrar la música que nos ha emocionado, sorprendido, apaciguado o inspirado. No toda puede quedar reflejada en un simple listado, especialmente porque hay una gran cantidad de música de gran valor que no nos llega. Es por eso que cada año recomiendo "buenos discos", pues no es posible asegurar que lo seleccionado es categóricamente "lo mejor" teniendo en cuenta que la escucha es limitada a unos pocos centenares de discos, y no a los miles que sin duda habrá en el planeta.


No obstante, las listas que titulamos como "lo mejor del año" dan visibilidad a trabajos de valor que merecen sen destacados y, en muchos casos, descubiertos a un público a quien no llegaría de otro modo. Hay que insistir en que estas listas no contienen todos los títulos que deberían (no todo llega a los críticos); hay grandes creaciones artísticas que por diversos motivos (que merecería analizar aparte y a fondo) no consiguen formar parte de est…

Cómo iniciarse en el jazz con una cierta seguridad de no acabar dejándolo para otra vida

Una de las preguntas que más temo pero que más me hacen es qué 

escuchar para iniciarse en el jazz.

Desde que utilizo las redes sociales, me topo con esta pregunta, como 

mínimo, una vez por semana. Y ésa es la razón principal por la que me he  

decidido a escribir este texto.







Es imposible dar una respuesta general porque no existe un comodín que 

responda a los gustos personales de cada uno. Pondré como ejemplo al 

aficionado al rock que pide la recomendación; podem

Estándares de Jazz: 4. 'Caravan'

En ocasiones una decisión que puede en principio parecernos personal, simple y de repercusiones limitadas acaba teniendo un alcance imprevisto.

Imaginemos a un niño nacido en el Puerto Rico de 1900 en el seno de una familia de músicos.

Su tío, Manuel Tizol Márquez, era entonces considerado la figura puertorriqueña más destacada de la música instrumental tanto en el repertorio clásico como en el popular. El pequeño Juan Tizol —según testimonio propio— participaba en la banda de su tío Manuel cuando contaba con tan solo 8 años, y fue posiblemente por aquel entonces cuando tomó una decisión que habría de tener influencia tanto en su carrera como en la evolución de la música americana del siglo XX. La simple pero definitiva elección del pequeño Juan Tizol consistió en dejar el violín para entregarse al trombón de pistones, instrumento al que dedicó el resto de su vida.

En 1920 viajó junto con su orquesta a los EE UU, donde, pese a no conocer el idioma —refiriéndonos con idioma tanto a la len…

Estándares de jazz: 5. 'Tema de amor/Tema principal de Espartaco'

Posiblemente el nombre Isadore Soifer no resulte familiar para la mayoría, pero si se puntualiza que pronto Mr. Soifer pasó a ser conocido como Alex North, seguramente muchos melómanos y más cinéfilos sabrán quién es el protagonista de esta quinta entrega sobre estándares de jazz.

Desde muy joven, North (Pensilvania, 1910 - Los Ángeles, 1991) fijó su atención en dos compositores contemporáneos: Duke Ellington y Sergei Prokofiev. Pronto consiguió estudiar composición en la prestigiosa Juilliard School mientras trabajaba como telegrafista por las noches.

Su pasión por los compositores rusos y el hecho de que en la entonces Unión Soviética había una gran demanda para cubrir puestos en telegrafía decidieron a North a continuar sus estudios de composición en Moscú, cuyo conservatorio lo aceptó, convirtiéndose en el primer estadounidense en lograr no sólo ser becado por esta institución sino también en formar parte en la estricta Unión de Compositores Soviéticos.

Pero en Moscú echaba terriblem…

'BOGUI'

«No hay nada como estar en casa». L. Frank Baum, El Maravilloso Mago de Oz.

«Has de saber qué cometidos te depara el destino, incluso en tu palacio». Homero, La Odisea.


***


Era el verano de 2005. Andaba yo hojeando con resignación una publicación sobre actividades culturales en Madrid. Y resignación es una palabra clave si estás interesado en jazz en directo, especialmente en el erial que era entonces al respecto el verano madrileño.

«BOGUI», decía la revista. En la calle Barquillo. Lo pasmoso del asunto es que tras la fecha y el horario podía leerse «jam session».

¿Un lugar desconocido en Madrid que prometía jazz en directo? No era tentador, era reglamentario.

Barquillo con Piamonte. Efectivamente, local nuevo. Por lo visto, a estrenar. 

Había un pequeño escenario. Y un señor con sombrero. Y algunos clientes entrando con cierta vacilación. Pero finalmente el trío tocó. Y yo decidí que aquello se convertiría en el salón de mi casa.
















En Bogui he disfrutado, he aprendido, he sentido y he pensado…

El triunfo de lo mediocre

"Otras cosas ansía tu alma, por otras llora..."Constantino Kavafis


Hace más de 2.500 años, el ser humano aspiraba a la virtud. En Grecia lo denominaban areté. Se trataba de un concepto profundamente arraigado para alcanzar un ideal de ser, de actuar y de llegar a ser.

No es de extrañar que el modelo humano a seguir fuera aquel que consiguiera acercarse e incluso encarnar lo bello y lo bueno (kalós kai agathós), comprendiendo este concepto múltiples facetas personales, sociales y artísticas. La música y el resto de las artes estaban relacionadas con la Filosofía, y, de hecho, poco después Platón completó este canon con su principio metafísico de aspirar a la Idea del Bien.

De modo que nos encontramos ante una sociedad que desea actuar con nobleza, conocer las artes, crear belleza y aspirar al bien. Rara vez se crea arte por complacer a una masa; las artes intentan recrean lo mejor de cuanto rodea al ser humano, ya sea esto físico, sensible o intelectual. No hay que olvidar que l…

JAZZ EN CONTENCIÓN [Entrega I] #JazzOnLockdown

Bienvenidos a la primera entrega de Jazz On Lockdown (Jazz En Contención) un proyecto de un grupo de trabajo internacional dependiente de la Jazz Journalists Association. Nuestra meta es hacer sonar la música de los conciertos que están siendo cancelados: no perder ni una nota pese a las medidas de contención.

Vamos a compartir su música para que siga sonando pese a las circunstancias extremas y para que sirva de refugio y compañía mientras permanecemos en nuestras viviendas. 

Hoy tenéis concierto en casa.

Quiero dar las gracias a los músicos, a mis maravillosos colegas de este proyecto por trabajar a destajo, a Jazz on the Tube por comprometerse a formar parte del proyecto, y a Sergio Cabanillas, Tomajazz, Pachi Tapiz, Festival Internacional de Jazz de Vitoria y todos los individuos que estáis difundiendo el proyecto.

Sin más dilación, buscad el lugar preferido de vuestras casas y disfrutad de un concierto de gran diversidad artística. Veréis cómo dentro de casa también se puede viajar.



P…

Estándares de jazz: 7. 'My Favorite Things'

En ocasiones un segundo matrimonio supera con creces una relación anterior. Musicalmente hablando esto es lo que sucedió con el tándem artístico que formaron Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, a quienes se les considera el paradigma creativo del teatro musical del siglo XX.

Efectivamente, ambos crearon una carrera profesional y una gran reputación con sus primeros colaboradores.

En el caso de Richards Rodgers, su colaboración con Lorent Hart durante más de dos décadas dejó decenas de partituras de musicales tanto para Broadway como para Londres, así como composiciones para Hollywood para contrarrestar la depresión económica en la década de 1930. Posiblemente su musical con mayor repercusión sea Pal Joey. De entre los temas que compusieron a lo largo de esta colaboración, muchos se convirtieron en éxitos y, por tanto, gran número de estas piezas han pasado a formar parte del amplio abanico de estándares de jazz. Son composiciones de Rodgers y Hart Isn’t it Romantic?, Blue Moon, Wher…

El incidente

Nada cautiva más al ser humano que una buena historia. Si ésta resulta además ser verídica, nuestro interés aumenta y también lo hace nuestra inclinación a compartirla con otros. La aún joven historia del jazz ha dejado cientos de anécdotas memorables, muchas de ellas de naturaleza casi cinematográfica: desde el asesinato de un músico por haber bebido un licor envenenado dirigido a otra víctima hasta la composición de una suite y posterior creación de un único ejemplar de un disco de vinilo para conmemorar haber conocido a una persona. Hechos brutales o sublimes, pero hechos humanos en todo caso. Cuando hace unos días hablábamossobre la figura de Juan Tizol en la seriesobre estándares de jazz, se mencionó, a propósito de los contrastes en su biografía y en su carácter, la navaja que a menudo portaba, y tras la referencia que se hizo respecto a un incidente con el contrabajista Charles Mingus, se despertó el interés de algunos lectores.
Tanto Tizol como Mingus fueron hombres de fuerte car…